Image Not Found
Pedro Enrique Moya, director de TV UDEM. Foto: Gael García Sandoval

La TV no va a morir, es una especie de ‘monstruito’ que puede cambiar de apariencia con mucha facilidad: Pedro Enrique Moya


Por: Lucía Rodríguez

TV UDEM, la plataforma de streaming de la Universidad de Monterrey, cumple un año desde que fue presentada el 19 de septiembre de 2024.

Bajo el liderazgo de su director, Pedro Enrique Moya, el canal de televisión universitaria no ha dejado de producir contenido, se ha diversificado, ha logrado darle un protagonismo importante a alumnos, profesores y colaboradores de la Universidad y se ha convertido en un motor de impulso para el trabajo cinematográfico de los estudiantes. También, no ha dejado de sumar usuarios a su plataforma y de innovar en la realización de sus producciones audiovisuales.

Pedro Enrique Moya no solo dirige TV UDEM, sino que fue quien impulsó la idea de que fuera una plataforma de streaming en vez de un canal de televisión tradicional. Esta es la historia de un productor cubano que llegó a México, se enamoró del país, tomó en sus manos un proyecto universitario ambicioso y lo volvió realidad, con el apoyo de la Universidad, sus directivos y los alumnos que día a día alimentan su programación.

¿Qué lo trajo a México y qué lo hizo quedarse?

Vine a hacer una maestría en la UNAM, pero cuando llegué a México no tenía la intención de quedarme. De hecho, comencé mis estudios por una casualidad, pues un amigo aplicó y me dijo que había una que me podía interesar. Era una maestría de Cine Latinoamericano, y sí, me interesaba mucho porque yo trabajaba ese tema, sobre todo cierta filmografía latinoamericana de Cuba. Así llegué, y después de un año de estar en México me ofrecieron trabajar para la Secretaría de Cultura. Yo alternaba el trabajo con la maestría y ya, para ese entonces, estaba enamorado de México y decidí quedarme. México es un país muy noble con los extranjeros, te sientes muy bienvenido y muy fácilmente te sientes parte de la realidad del país. Además, estaba estudiando en la UNAM, que es una universidad que tiene mucha presencia en la vida social y política del país y eso también ayudó a que me sintiera parte de. Por todas esas razones me quedé.

¿Qué estudió y cómo influyeron esos estudios en su carrera profesional?

Estudié la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de La Habana, un programa que está enfocado por lenguajes. Me especialicé en el área audiovisual, particularmente en el cine, en el documental. Después estudié una especialidad en Dirección de Cine Documental y esto fue lo que me conectó luego con la maestría y con lo que he hecho en mi vida profesional. Trabajé un par de años en televisión, hice algunas cosas en cine y después llegué a México. Yo vengo del punto de intersección entre el periodismo y el cine, que es el cine documental.

En su tesis, ¿qué tema investigó y por qué lo eligió?

En la Licenciatura hice una serie de documentales participativos con adolescentes que vivían en comunidades marginadas de La Habana. Trabajé con ellos a lo largo de casi un año, enseñándoles a hacer documentales y el resultado de eso fue una serie de trabajos que hicimos de manera colaborativa entre ellos y yo. Y elegí trabajar de esta manera porque para mí es muy importante entender el papel que ocupo profesionalmente en la sociedad, es decir, que el cine tenga una vocación social, que sirva para algo. Por eso hice este proyecto.

Luego, en la maestría, investigué sobre los documentales transmedia e interactivos en el contexto latinoamericano. Y en el doctorado trabajé las plataformas de streaming y la idea del cine de autor dentro de Netflix, particularmente, el caso de Alfonso Cuarón con su película Roma.

¿Cómo surgió su interés por la televisión y los medios audiovisuales?

Entré a estudiar periodismo porque combinaba dos cosas que me apasionaban mucho: las historias audiovisuales y la investigación de esas historias. Me gustaba mucho escribir y me gustaba mucho el cine, y yo dije: «El periodismo va a juntar estas dos cosas». Siempre tuve claro que lo que me interesaba era escribir y filmar. Y así fue como surgió mi interés por la televisión y los medios audiovisuales.

Pero, realmente, eran intereses de niño. Siempre tuve una relación muy cercana con la televisión y el cine. En los noventa, en Cuba, cuando se vivió una crisis muy grande a nivel económico y político, había muy pocas opciones para que los niños se entretuvieran: o era leer -y leí mucho- o ver la televisión o ir al cine. En La Habana habían unos cines muy grandes, como teatros, que eran de los años cuarenta o cincuenta pero que seguían y siguen existiendo, que se convirtieron probablemente en la única alternativa que tenía mi mamá para que nosotros nos entretuviéramos. Así que todo el tiempo estábamos en el cine -mis primos, mi hermano y yo- viendo películas y jugando. Yo jugaba con las películas mientras se proyectaban.

¿Hubo algún mentor o experiencia clave que lo inspiró?

Cuando estaba estudiando la carrera hicimos un proyecto para la materia de Periodismo de investigación audiovisual. Se trataba de contar historias documentales que no formaban parte de la agenda mediática, sobre temas de los que no se hablaba. Hicimos una investigación sobre niños que estaban presos, privados de su libertad en Cuba, en Centros de Reeducación de Menores. Yo tenía 19 o 20 años y ver a adolescentes de 13, 14 o 15 años en esas condiciones fue algo que me impactó mucho y me di cuenta que yo quería contar ese tipo de historias y que mi trabajo tuviera un fin social.

Image Not Found
Pedro Enrique Moya, productor especializado en cine documental, dirige un canal televisivo universitario que es una ventana para las creaciones de los alumnos. Foto: Gael García Sandoval

¿Cómo fue su experiencia al unirse a la Universidad de Monterrey?

Una amiga cubana, que es profesora en una universidad en Hidalgo, se enteró de la convocatoria que estaba haciendo la UDEM y me dijo que aplicara. Yo daba clases en dos universidades en la Ciudad de México y producía. Ella me había invitado a una de sus clases para hablar de documentales transmedia, el tema que había trabajado en mi tesis de maestría. Apliqué. La plaza era de un profesor de Medios Audiovisuales. Así llegué a la UDEM.

Cuando Juan Manuel González, el director del Departamento de Cine y Comunicación de la Universidad, me hizo la entrevista me dijo que querían lanzar un proyecto de una televisora universitaria y eso fue lo que me terminó de convencer. Yo llevaba ocho años viviendo en la Ciudad de México y lo que me hizo venir a Monterrey fue el proyecto de TV UDEM.

¿Cómo contribuyó al desarrollo del proyecto de TV UDEM? ¿Qué papel desempeñó en él?

Cuando llegué a la Universidad había la intención de crear una plataforma, un canal de televisión universitario, de la misma manera que existía ya Radio UDEM y la Agencia Informativa. Y yo, que había hecho mi tesis de doctorado sobre plataformas de streaming, le propuse a Juan Manuel que nos olvidáramos de la idea de tener un canal tradicional de televisión y que pensáramos más en una plataforma de streaming porque tenía que ver con las lógicas de consumo actual, con la dinámica de producción, y porque además no tendríamos la capacidad para producir como una televisora, es decir, todos los días.

A partir de ahí empecé a desarrollar la idea, con el acompañamiento de Juan Manuel, de la Vicerrectoría Académica, de la Facultad de Educación y Humanidades, y de la misma Rectoría. Presenté una propuesta de proyecto y sobre esta fuimos trabajando hasta que terminó siendo lo que es hoy TV UDEM.

Ya se cumple un año del lanzamiento de TV UDEM, ¿qué balance puede hacer de este primer año?

Ha sido un año de mucho trabajo, de posicionar la marca de TV DEM dentro de la comunidad de las carreras de Cine y Comunicación, pero también fuera de ellas. Ha sido también un año de mucho aprendizaje, de ver qué ha funcionado y qué no, no sólo en términos de los contenidos que están en la plataforma, sino también de los procesos de trabajo. Y un gran reto ha sido encontrar el proceso de trabajo idóneo para cada una de las producciones.

Image Not Found
Pedro Enrique Moya (izq.) con el equipo de grabación del primer episodio de Estar Bien, un programa conducido por la alumna Fátima Maldonado. Foto: Diana Barreto

En este año de trabajo con los alumnos, ¿qué ha aprendido el equipo de TV UDEM de ellos?

Hemos aprendido a escuchar más sus ideas porque, aunque desde el principio hemos estado muy abiertos a sus propuestas, algunas eran pospuestas porque sus proyectos no se podían producir en ese momento o de la manera tradicional en la que hacemos televisión, cine o contenido audiovisual. Eso nos detuvo en algunas ocasiones, en vez de haber intentado darle la vuelta y encontrar la manera de cómo hacerlo.

Y, justamente, hemos aprendido de eso y ahora estamos haciendo proyectos que, a lo mejor, pueden sonar muy locos, muy grandes o muy ambiciosos para el equipo y el alcance que tenemos, pero lo estamos intentando y estamos aprendiendo una nueva forma de hacerlo.

Otro de los consejos que hemos escuchado de ellos es tener más producciones que se salgan de la Universidad. Y esto es algo que estamos haciendo cada vez más. Una parte importante de nuestra programación son contenidos que grabamos fuera del campus y muchas veces también fuera del área metropolitana de Monterrey.

Para ser un equipo pequeño, el nivel de productividad es alto. Publican varios contenidos por semana. ¿Cuál es la estrategia?

Estamos subiendo de dos a tres contenidos nuevos cada semana. La verdad es que hemos encontrado estrategias de producción que no solo dependen del presupuesto, sino también de alianzas, de colaboraciones, de creatividad y de repensar la forma en la que se producen los contenidos audiovisuales.

Hemos innovado en la manera de realizar estos contenidos evitando los procesos tan rígidos y las formas tan específicas de producir que implican mucho dinero, equipos muy grandes y recursos tecnológicos que se actualizan todo el tiempo. Hemos estado aprendiendo a establecer más colaboraciones y alianzas que nos permitan sacar adelante más producciones con menos recursos.

Image Not Found
El equipo de TV UDEM está conformado por su director y cuatro especialistas en cine y TV. En la foto: (de izq. a der.) Diana Barreto, Mario Luna, Jaqueline Saray Blanco Medina y Fernando Niño. Foto: Gael García Sandoval

En enero de 2025 lanzaron la App de TV UDEM, ¿cuál ha sido la respuesta de los usuarios?

Ha funcionado bastante bien. Cuando analizamos las estadísticas de TV UDEM todavía son más los usuarios que llegan a la plataforma a través de la web, es decir, que se suscriben vía web, pero las estadísticas de uso sí sugieren que cada vez hay más personas utilizando la app. Esta aplicación funciona muy bien, es una app muy cómoda que se puede descargar en cualquier dispositivo y es un gran plus que podamos tenerla porque la hace más portable y le permite al usuario tener una experiencia más personalizada.

¿Cuáles son, en su opinión, los mayores retos que enfrenta la televisión actual?

El principal reto es tener consumidores a los que realmente les interese lo que haces y mantenerlos cautivos, en el mejor sentido de la palabra. Vivimos en un momento de una sobreabundancia de contenidos, hay plataformas en todos lados, hay contenido en todos lados, gratuitos y de paga, de mayor o de menor calidad. Estamos en una “guerra de plataformas” por capturar y mantener a los usuarios. Entonces, ese es el principal reto: tener usuarios fidelizados, gente a la que le interese tu perfil como plataforma, que le interese el tipo de contenido que tú le propones, y eso es muy difícil, porque hay muchísima variedad.

¿Cómo cree que la digitalización ha cambiado la manera en que se consume y se produce contenido televisivo?

Ha cambiado radicalmente y esto demuestra que la televisión no es un medio que vaya a morir, sino que, al contrario, se transforma y se fortalece. Cuando las plataformas de streaming empezaron a tener auge resurgió la idea de que la televisión iba a morir, pero la televisión nunca va a morir porque es el medio más flexible y más adaptable de todos los medios audiovisuales. Contrario al cine, que es muy rígido -por ejemplo, para incorporar nuevos procesos de producción, financiamiento y distribución, entre otros-, la televisión es muy moldeable.

La digitalización lo que ha hecho es que la televisión se expanda todavía más y que se haya convertido en una especie de megamedio. Hoy, la televisión es multiplataforma, es un multimedio porque lo mismo podemos tener televisión hecha para YouTube que para redes sociales o para una plataforma como Twitch, o televisión emitida por aire, como un canal tradicional televisivo o televisión por cable o televisión streaming. La digitalización ha permitido que la televisión se transforme. Es una especie de monstruito que puede cambiar de apariencia con mucha facilidad, con independencia del canal o del medio en el que se distribuyan esos contenidos.

La digitalización ha expandido la posibilidad de los géneros, de los formatos, la posibilidad de interactuar y, evidentemente, ha cambiado por completo la relación con los usuarios, quienes, hoy más que nunca, están en control de lo que ven y eso hace que la televisión tenga que prestar todavía más atención a lo que la gente está consumiendo y comentando. Sí, ha cambiado radicalmente y creo que tiene que ver con la participación.

Image Not Found
Pedro Enrique Moya durante una grabación en el estudio de TV del Laboratorio de Medios de la Universidad de Monterrey. Foto: Gael García Sandoval

Desde su perspectiva, ¿qué diferencia a un medio académico de los medios comerciales o de entretenimiento?

El hecho de que sea un medio académico no necesariamente lo hace un medio que no sea comercial o de entretenimiento. Puede ser ambas cosas. En el caso de TV UDEM, no es un medio comercial porque no vendemos ni tiempo aire ni contenidos, pero sí es un medio de entretenimiento, además de ofrecer contenido educativo.

Ahora, creo que la principal distinción de un medio académico es que tiene una libertad que no tienen los medios comerciales o tradicionales. TV UDEM, por ejemplo, es una especie de laboratorio de experimentación creativa para los estudiantes, colaboradores y profesores de la Universidad. En TV UDEM puedes hacer cosas y experimentar con el lenguaje, con la narrativa y con los temas de maneras que no te permite la industria afuera. Nosotros vamos ensayando a prueba y error. Algunas cosas saldrán bien, otras saldrán mal, y eso es algo que la rutina de una televisora o plataforma comercial no te permite porque tienes que responder a unos patrocinadores, a un mecanismo industrial, a una cadena, a un estudio, a alguien que te está dando el dinero para producir, y tienes que dar resultados de vuelta.

Un medio académico se rige por otras lógicas porque la idea es que los alumnos aprendan en la Universidad, en un espacio seguro, y se puedan además atrever, emulando las condiciones del mercado, pero sin estar metidos en el mercado.

¿Cuál considera que es el rol de un profesor universitario en la formación de nuevas generaciones de comunicadores?

La comunicación como campo, como profesión, como disciplina, está en crisis, pero eso no significa necesariamente algo malo. Significa que, frente al cambio continuo, es una oportunidad para reconstruir un campo profesional, el de la comunicación. En el caso de los medios audiovisuales, no es sólo enseñarles a producir contenidos, sino, principalmente, a ser críticos con el panorama en el que esos contenidos audiovisuales se insertan, con lo que los alumnos van a hacer, cómo dialogan con la sociedad en la que viven y con el mundo en el que están, ayudarlos a reflexionar sobre para qué están haciendo esos contenidos y con qué finalidad. Entonces, creo que el rol nuestro como profesores no es tanto decirles paso a paso lo que tienen que hacer, porque eso es algo que está ahí, la información está allá afuera, sino acompañarlos en el proceso y ayudarles a hacerse preguntas sobre lo que están haciendo y para qué lo están haciendo.

¿Qué lecciones profesionales ha aprendido en su carrera internacional que intenta transmitir a sus estudiantes en México?

La principal lección es entender que la producción audiovisual nunca se hace en solitario. No puedes hacer nada si no trabajas en equipo, hasta las cosas más pequeñas en términos de producción. Y eso a veces cuesta muchísimo trabajo, sobre todo cuando uno es estudiante. Uno cree que lo puede hacer todo solo y que así va a funcionar en la vida real, y los medios audiovisuales demandan sí o sí confiar en las habilidades y capacidades que tienen los otros, entender que son un sistema y que tú eres solo una pieza dentro de ese sistema que necesita embonar con las demás para que se pueda lograr un producto final, bien sea un documental, una película o un programa de televisión.

Aprender a colaborar, a escuchar al otro y a confiar en las ideas del otro suena muy fácil, pero para mí es de las cosas más difíciles y que, creo, sigo aprendiendo. Todo el tiempo sigo aprendiendo a colaborar y a escuchar a los otros.

Después de estos primeros logros, ¿qué viene ahora para TV UDEM?

Seguiremos posicionando la plataforma dentro de la Universidad y fuera de ella. Buscaremos que el canal se haga un espacio cada vez mayor dentro de las preferencias de las personas. De hecho, tenemos muchos usuarios que no son de la UDEM, por lo que ahí hay un área de oportunidad que podemos seguir explorando.Este segundo año también trabajaremos en el afianzamiento de nuestras relaciones interuniversitarias y con otras televisoras y canales públicos del resto del país, es decir, integrarnos más y de manera más colaborativa con la red de canales, televisoras y plataformas que existen en México y, por supuesto, lanzar producciones únicas que sean cada vez de mayor calidad y que podamos intercambiar contenido con otros streamers que nos permita ampliar y diversificar nuestra parrilla.

Con el objetivo de motivar la participación ciudadana y para garantizar un tratamiento informativo adecuado frente a los contenidos presentados, los invitamos a escribir a agencia2@udem.edu en caso de dudas, aclaraciones, rectificaciones o comentarios.

Scroll al inicio