Del Imperio romano a la actualidad, el papel de la banqueta en el progreso social
La banqueta es una herramienta urbana y un símbolo del progreso civilizatorio. Más allá de la separación de la movilidad peatonal de la vehicular, su implementación refleja cómo se empezó a materializar la idea de que el diseño estructural puede moldear la mentalidad de las personas. Una banqueta bien ejecutada, a final de cuentas, puede ser la muestra del grado de planificación de una ciudad, su uso, desarrollo y la calidad de vida de sus habitantes.
Sus orígenes se remontan al Imperio romano, donde ciudades como Pompeya y Herculano desarrollaron un diseño de banqueta elevado y hecho de piedras. En estas urbes también se implementaron los primeros cruces peatonales, compuestos por piedras elevadas en la calle que marcaban el paso a seguir para cruzar de un lado de la calle al otro.
Después, en la Edad Media, la banqueta –como la época– vivió años oscuros. Este elemento urbano y, en general, los espacios públicos, experimentaron una decadencia notoria, cuando la movilidad entre vehículos y peatones se volvió indiferenciable. Personas y animales de carga transitaban por los mismos espacios.
Por último, la Revolución Industrial trajo cambios tanto en la movilidad vehicular como en la peatonal. Con el desarrollo de los vehículos motorizados volvió a surgir la preocupación de proteger a los peatones, por lo que se construyeron puentes peatonales en las grandes ciudades: la evolución de aquellas piedras que se colocaban en las urbes más importantes del Imperio romano.
John Gray, en su ensayo El silencio de los animales: Sobre el progreso y otros mitos modernos, asegura que si hay un tipo de animal que tiene la habilidad de desarrollar conocimiento de forma acelerada al mismo tiempo que es incapaz de aprender de la experiencia, ese es el humano. Hoy la planeación urbana y el diseño de movilidad vuelve a relegar la banqueta y prioriza al vehículo sobre el peatón. Esta división también representa la relevancia que se le da al ámbito privado sobre el público, lo cual agudiza la fragmentación social. Si la historia de la banqueta se hubiera desarrollado de forma lineal, ¿qué tipo de civilización seríamos en la actualidad?
Fotos y texto por: Hiram Nava
Este producto editorial fue desarrollado como parte del Proyecto de Evaluación Final de la Licenciatura en Ciencias de la Información y Comunicación de la Universidad de Monterrey, en colaboración con la Agencia Informativa UDEM.














