La primera ronda de fase de grupos del Mundial de Qatar 2022 ha estado lleno de polémicas protagonizadas por futbolistas, aficiones, la sede y la institución organizadora: la FIFA.

Las discusiones se remontan al momento en el que Qatar fue elegido país sede, ya que se señalaron supuestos actos de corrupción, falta de cultura futbolística y un contexto social que no respeta los derechos humanos.

Horas antes de que se inaugurara la justa mundialista, Bryan Swanson, director de comunicación de la FIFA, declaró que es gay y aseguró sentirse respaldado por la organización.

“Me siento aquí en Qatar en una posición privilegiada, frente a todo el mundo, como hombre gay. Soy gay como también lo son otros muchos de la FIFA y siempre me he sentido respaldado”, dijo.

Por otra parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseveró sentirse árabe, gay y trabajador migrante, por lo que pidió criticarlo a él y no a Qatar como sede del torneo más importante de futbol.

“No dividan, el mundo ya está suficientemente dividido. Organizamos una Copa del Mundo, no una guerra”, indicó.

En la víspera de los primeros partidos se hizo público que varias selecciones tenían la intención de portar un brazalete en apoyo a la comunidad LGBT+ y la FIFA respondió anunciando sanciones deportivas a los jugadores y a las selecciones que portaran los brazaletes.

Ante este escenario, la selección alemana se tomó la fotografía tradicional antes del inicio del partido tapándose la boca con la mano derecha. La acción la realizaron con el objetivo de anunciar la censura y las limitaciones a la liberta de expresión impuestas por la FIFA.

“Fue un gesto del equipo, de nosotros, de que la FIFA nos está amordazando”, declaró Hansi Flick, técnico de la selección alemana.

Como un acto reivindicación, la Comisión Disciplinaria de la FIFA anunció la apertura de un expediente en contra de la Federación Mexicana de Futbol por los cánticos homofóbicos de los aficionados nacionales durante el debut de la selección en el partido contra Polonia.

De igual manera, la selección ecuatoriana se hizo acreedora de un expediente de investigación por los cánticos homofóbicos de sus aficionados en contra de aficionados chilenos.

Estos procedimientos apelan al artículo 13 del Código Disciplinario de la FIFA, que se refiere a la discriminación.