Los riesgos de un gasto más lento de los consumidores, el contexto económico mundial y las nuevas alzas en las tasas de interés son los factores principales que vislumbran los economistas de la Reserva Federal para que exista un 50 por ciento de probabilidades para que en 2023 Estados Unidos caiga en una recesión.

El pronóstico, detallado en las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), fue la primera advertencia desde que el banco central comenzó a elever las tasas en marzo.

“El lento crecimiento del gasto privado doméstico real, el deterioro de las perspectivas mundiales, y el endurecimiento de las condiciones financieras se consideraron riesgos destacados a la baja para la proyección de la actividad real. Además, la posibilidad de que una reducción persistente de la inflación requiera un endurecimiento de las condiciones financieras mayor que el supuesto se consideró como otro riesgo a la baja”, se plasmó en las minutas.

El presidente de la Fed, Jerome Powell declaró en una conferencia de prensa que nadie puede saber con certeza si habrá recesión o no y minimizó el impacto del escenario económico.