Mal informados por las redes sociales

Las redes sociales han desplazado a los medios tradicionales como principal fuente de información entre los jóvenes, lo que transforma la manera en que consumen noticias y construyen su percepción de la realidad. ¿Hay más confianza en las redes sociales?, ¿las redes desinforman?, ¿cuales son las consecuencias de informarse mediante las redes sociales? Según el informe Desinformación y discursos de odio en el entorno digital, publicado por Save The Children, el 72% de los adolescentes mayores de 14 años lo hacen de esta manera y el 60% prefieren redes sociales en vez de radio o periodico.
La exposición a contenido de baja calidad y la difusión masiva de bulos o fake news no solo generan desinformación, sino que erosionan la confianza en las plataformas digitales y en los medios de comunicación en general. Si bien los jóvenes muestran una mayor confianza en redes sociales que la población general, la diferencia desaparece al considerar otras variables contextuales al margen de la edad. Dicha confianza está influida por diversos factores, entre los que destaca el uso que se hace de esas plataformas.
La falta de regulación de las redes sociales permite que cualquier persona publique contenido sin verificación, lo que facilita la propagación de noticias falsas o desinformación. Es decir, sin regulación y educación mediática, las redes sociales pueden ser un espacio riesgoso para la difusión de información veraz. Sin embargo, si se utilizan con responsabilidad y con fuentes confiables, pueden ser una herramienta informativa útil.
Por ejemplo, un adolescente que le consulta a un compañero que, a su vez, se informa solo por redes sociales y así sucesivamente. Esto puede suscitar una dificultad, explica Carmela Del Moralresponsable de Políticas de Infancia de Save The Children, tomando en cuenta que uno de cada cuatro encuestados no contrasta las información aunque sospeche que es falsa. “No es que esté mal que se informen por redes, porque es normal, el problema es cuando existe información falsa y los adolescentes no son capaces de contrastarla”, sostiene Del Moral.
Otro factor que afecta a la desinformación por las redes sociales es la inteligencia artificial, en donde hay cuentas que publican contenido con dicha inteligencia, alarmando a las personas por monstruos marinos, gatos trabajadores o dos personas pegadas, las cuales, lógicamente no son reales, mucha gente se queda con esta información y comienzan a difundirlo, pasándose como un teléfono descompuesto, es por eso que consumir noticias a través de estas plataformas puede ser riesgoso.
El consumo de noticias es un elemento crucial en la construcción de una ciudadanía informada, especialmente entre los jóvenes. Dotar a las nuevas generaciones de herramientas para navegar con seguridad y criterio en el entorno digital es una responsabilidad compartida entre gobiernos, educadores y medios de comunicación. Solo así será posible fomentar una ciudadanía activa y crítica, capaz de afrontar los retos de la era digital.
Con el objetivo de motivar la participación ciudadana y para garantizar un tratamiento informativo adecuado frente a los contenidos presentados, los invitamos a escribir a [email protected] en caso de dudas, aclaraciones, rectificaciones o comentarios.