“Cualquiera puede cuestionar la gestión del Mundial y emocionarse por ver a la Selección mexicana meter un gol”: Carla Escoffié
Por: Katherine Maní
Desde hace siglos la ciudad ha supuesto un orden frente al caos del mundo y la naturaleza salvaje. Una forma de armonía que da un sentido de comunidad. Sin embargo, la ciudad como pretensión de orden enfrenta constantemente situaciones de cambio: guerras, desastres naturales, desarrollo tecnológico y hasta la organización de eventos deportivos como un Mundial.
Con el objetivo de entender de qué manera impacta la llegada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 a Monterrey los Medios Académicos UDEM presentan Jugando de local, una serie de conversaciones que proponen una reflexión en torno al rol del futbol en la construcción de la identidad regiomontana, la visión del progreso y su influencia en los proyectos de infraestructura.
Para pensar a Monterrey como ciudad y las implicaciones que tendrá el recibimiento del Mundial platicamos con Carla Escoffié, abogada por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestra en Derechos Humanos y Democratización por la Universidad Externado de Colombia y autora de País sin techo: Ciudades, historias y luchas sobre la vivienda.
¿Cómo defines a Monterrey como ciudad?
Monterrey es una ciudad que tiene todas las posibilidades para ser un gran lugar para vivir, un gran hábitat. Tiene muchas cosas favorables para garantizar una buena calidad de vida a las personas que habitamos en ella. Pero al mismo tiempo, a lo largo de la historia, sobre todo en las últimas décadas, se han tomado muy malas decisiones que la han convertido en una ciudad que, de acuerdo con la percepción de algunas personas, en unos años va a ser inhabitable. Es importante no solo señalar esos retos y problemas que tenemos, sino decir que esto no es normal y que al contrario, tenemos todas las condiciones para que sea una ciudad con muy buena calidad de vida, una ciudad sustentable, una ciudad que realmente garantice el acceso a servicios y a posibilidades a todas las personas.
¿Qué corrientes ideológicas, políticas, de pensamiento crees que han sido las que han moldeado nuestra ciudad como la conocemos hoy en día?
Es muy interesante la pregunta que planteas porque hay que recordar que las ciudades no son neutrales. Todas las ciudades están construidas bajo una serie de perspectivas, de prioridades, de lógicas en las cuales se entiende el mundo y se entienden los problemas que hay que resolver. Y en ese aspecto, me parece que en general Monterrey tiene un modelo de ciudad muy a la Le Corbusier –arquitecto y urbanista–, basado en un modelo de principios del siglo XX, que de hecho moldeó a muchas ciudades de Estados Unidos. Y la lógica era una ciudad basada en las autopistas con zonas establecidas: las oficinas, las viviendas, la recreación. Y en esta lógica todas las personas se iban a desplazar a las diferentes zonas con sus propios coches. Era un modelo de ciudad futurista, muy llamativo a principios del del siglo XX, pero que ha demostrado ser un modelo fallido. De hecho, muchas personas dicen que Le Corbusier era un excelente arquitecto y un pésimo urbanista.
Estamos hablando de la Ciudad ya que estamos próximos a recibir el Mundial. Me gustaría preguntarte cómo te relacionas con el futbol.
La verdad es que nunca he tenido una relación con el fútbol. Para empezar yo nací en Yucatán y allá el deporte principal es el béisbol. Sin embargo nunca he sido de deportes. Ahora, el que yo no tenga una relación con el fútbol o en general con los deportes no significa que no pueda comprender su valor. De hecho, a veces cuando veo a la gente emocionada por un partido de futbol sí me digo que debe ser padre sentir esa emoción al ver a tu equipo.
¿Cómo crees que se va a vivir un macroevento como el Mundial en una ciudad con una planeación urbana como la de Monterrey?
Bueno, hay que entender que en general tanto los mundiales como los Juegos Olímpicos son espectáculos que llaman mucho la atención, que atraen entusiasmo para muchas personas, pero que también generan muchos conflictos urbanos. Y no estoy hablando de este Mundial en particular. Esto lo hemos visto a lo largo de la historia de las olimpiadas y los mundiales que han ocurrido en diferentes países. La misma dinámica de construcción genera a veces procesos de despojo, desplazamiento forzado, limpieza social, gentrificación, turistificación y problemas viales. Y estos no son momentáneos, sino que permanecen un tiempo después de estos eventos. Y pues en el caso particular de Monterrey sí veo que pueden haber efectos negativos. Quizá los problemas urbanos y de vivienda forman parte de una crisis general del país, pero en cada ciudad se vive de manera distinta. Acá me parece que las afectaciones tienen que ver con el ámbito ambiental y de transporte.
Ahora implementan la medida de que los niños no irán a clases como un intento de solventar esta planeación. ¿Qué opinas de eso?
De entrada yo pongo en duda el tema de cambiar el calendario escolar cuando ya está en marcha. El cambiar las reglas del juego durante el juego a mí me parece que es muy problemático para los profesores, para las familias y para las infancias. El problema de estas decisiones es que afectan directamente el tema de los cuidados. Algunos dirán que la escuela no es una guardería y pues no, no es una guardería. Sin embargo, es un lugar de cuidado. Mandas a tus hijos a la escuela para que estudien, para que se formen, pero también por el cuidado. Entonces el terminar el año antes de tiempo genera que muchas familias se pregunten: ¿Qué hacemos con los hijos? Sé que puede sonar raro, pero es la realidad.
Pensamos en la escuela como un espacio únicamente para la educación, pero evidentemente es otro espacio al que se puede recurrir para que los padres de familia, los adultos o los tutores realicen otras actividades.
Hay mucha gente que se queja cuando no hay clases por marchas o protestas de maestros o incluso contingencias sanitarias y ahora pareciera que el futbol sí es un motivo justificado. Y la culpa no la tiene el futbol, ni las personas que se emocionan por el Mundial. De hecho creo que cualquiera puede cuestionar la gestión del Mundial en México y emocionarse por ver a la Selección mexicana meter un gol. Es posible conciliar lo humano con lo político.

Precisamente en Monterrey hay muchas narrativas ideológicas asociadas con el Mundial y con el progreso.
En general la idea del progreso ha generado mucho daño a las ciudades. Desde hace unos dos siglos la idea del progreso se relaciona mucho con una especie de darwinismo social y se piensa que siempre hay una evolución lineal, constante y que todas las sociedades pasan por etapas predeterminadas. De ahí que luego algunas sociedades como las europeas comparen a otras con base en su propia historia: “estos están en nuestra Edad de Bronce, aquellos en nuestra Edad Media”, como si hubiese una serie de pasos predeterminados que se tienen que seguir. Y la idea del progreso siempre viene con esta idea de aumentar todo: más cantidad, más tamaño y todo siempre será mejor. Monterrey, me parece, es un gran ejemplo. En lugar de progreso tendríamos que hablar de hábitat, es decir cómo hacemos para que la ciudad sea un lugar habitable. Sobre todo porque la gran promesa de una ciudad es que puedas vivir en buenas condiciones.
En los últimos años hemos visto muchos cambios en varias zonas de la ciudad. Estos son muy visibles, pero ¿qué otros cambios podríamos identificar que no puedan ser identificados a primera vista?
Cuando suceden este tipo de eventos hay muchas modificaciones que están pensadas para el evento, pero que evidentemente se van a quedar después. El problema es que los mundiales y las olimpiadas se manejan por esta lógica de la marca de ciudad. Entonces lo que se hace es cuidar esa marca de ciudad y por lo tanto muchas de las intervenciones urbanas que se hacen en estos eventos están enfocadas en garantizar que la expectativa de quien la visita sea cumplida a través de esa marca ciudad, pero muchas veces esas expectativas se cumplen con cosas que en el día a día no son las prioritarias o que en el día a día pueden tener efectos secundarios. Por ejemplo, está el tema de la construcción del metro sobre el Río Santa Catarina, que varias organizaciones han señalado la forma en la que la construcción ha generado muchas afectaciones a la zona. Cuando todo está sobre la marcha y con prisas porque ahí viene el Mundial lo importante es que las cosas mantengan una estética mientras estén los turistas, pero a la larga somos nosotros los que vamos a pagar esas facturas, los que nos quedamos en la Ciudad.
¿Para quién crees que sea en realidad este mundial?
El futbol es algo muy popular y con mucho arraigo en la cultura no sólo mexicana o latinoamericana, sino a nivel mundial. De hecho sería interesante saber con una perspectiva antropológica por qué el futbol logró vincularse de forma tan profunda en tantos países con distintas culturas y religiones. Sin embargo, a pesar de que el futbol es tan democrático, el Mundial es como su antítesis en ese aspecto, ya que la mayoría de la población no puede pagar un boleto. Nosotros decimos que el Mundial será en Monterrey, pero ¿cuántas personas de la Ciudad pueden comprar boletos? Y nadie dice que deberían ser gratis, pero sí es un tema político cuando el entretenimiento y la cultura se vuelven tan caros.
¿Qué nos dicen las limitaciones en la difusión y en el acceso a la cultura de la propia identidad regiomontana?
Monterrey es una ciudad con muchas profecías autocumplidas, es decir muchas personas afirman que en Monterrey no hay vida cultural y otras lo repiten hasta que se construye la percepción de que no existe. Pero es una falsa percepción. Yo he ido al teatro y he visto a mucha gente ahí. Incluso diría que Monterrey es una ciudad que tiene muchas ganas de ser lo que no se ha permitido ser. Y lo interesante de este tema con el Mundial es que justamente se está presentando la oportunidad de que la gente cuestione cuáles serán las implicaciones para la ciudad. En ese sentido creo que entonces esto también representa una oportunidad para cuestionar y para mostrar que a los regios sí les preocupa pensar en su ciudad. Cómo le hacemos, entonces, para que sea lo que tanto merece, lo que puede ser: una ciudad que conviva con la naturaleza, que tenga un excelente sistema de transporte y que garantice el acceso a la cultura.
Una de tus áreas de conocimiento y especialidad es la vivienda: ¿Qué impacto crees que tendrá el flujo de migrantes y turistas a corto o mediano plazo en la estructura habitacional de Monterrey?
Es importante poner en perspectiva que no todas las ciudades tienen las mismas problemáticas. Sin embargo, sí hay varios factores que pueden afectar el tema de la vivienda en el marco del Mundial. Uno de los grandes problemas que tiene Monterrey como área metropolitana es que sigue creciendo horizontalmente de manera desmedida y, por lo tanto, necesitamos estrategias que nos dirijan hacia una mejor administración del suelo que ya se está usando, definir estrategias enfocadas en la densidad humana. Hay que pensar otras posibilidades habitacionales, lo cual nos llevaría a redefinir también el sistema de transporte público.
Con el objetivo de motivar la participación ciudadana y para garantizar un tratamiento informativo adecuado frente a los contenidos presentados, los invitamos a escribir a agencia2@udem.edu en caso de dudas, aclaraciones, rectificaciones o comentarios.


