“Paterson”: la poesía en la ruta de la vida


Sebastin Jorge Machuca 1200x1200
Por: Sebastián Jorge Machuca

Es común que el cinéfilo promedio se sienta agobiado por una terrible enfermedad mental, trastornado y eternamente infeliz, porque su vida simplemente no es tan interesante como la de esos maravillosos seres mitológicos que ve todas las semanas en la gran y gris pantalla. Es normal que, al percatarse de que su existencia no se compone de épicos robos ni de absurdas aventuras con superhéroes, alienígenas, dioses o semidioses, sino que, en cambio, consiste en días repetidos sin fin y en rutinas absurdas pero cuidadosamente estructuradas y arduamente seguidas, su cerebro y su corazón se pulvericen en millones de diminutos pedazos. Entonces se encuentra mintiéndose a sí mismo en el asiento del cine mientras apunta a la pantalla diciendo: “sí, en efecto, yo soy ese”, y en el reflejo de sus ojos brillosos por las lágrimas derramadas a causa de las explosiones que retumban en sus oídos, se proyectan espectaculares estrellas de cine con trajes apretados de látex volando y golpeando fantásticas y falsas criaturas.

En una industria donde parece que lo único que existe son historias cada vez más grandes, más épicas y más lejanas a nuestra realidad, Jim Jarmusch, rebelde como siempre, decide enfocarse en el día a día, en personajes reales, normales, con rutinas que carecen de explosiones, fuegos artificiales o monstruos ficticios. Con un catálogo extenso y repleto de películas premiadas y celebradas por la crítica, no hay filme de Jarmusch que retrate mejor esa bella cotidianidad que Paterson (2016).

Nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes, Paterson relata una semana en la vida de un conductor de autobús que comparte nombre con la ciudad donde vive, en Nueva Jersey. Paterson (Adam Driver) lleva una existencia sencilla, marcada por la rutina: conduce su autobús durante el día y, en sus ratos libres, garabatea poemas en su libreta secreta que nunca muestra a nadie. A través de tomas largas, montaje contenido, dobles exposiciones y una banda sonora apacible y serena, Jim Jarmusch se concentra, como cualquier gran poeta, en la belleza que se esconde detrás de lo cotidiano, en la poesía sutil que baña la normalidad repetida de nuestros días: en la luz del sol que resplandece en el rostro de la multitud, la caída de las cascadas, las sombras de los árboles que lentamente se alargan en el suelo, el reflejo de las ventanas que muestran las calles y el pueblo de la tranquila ciudad de Paterson.

El filme, además de ser una oda a la poesía y a lo ordinario, es un homenaje a la ciudad de Paterson, una ciudad con una energía y magia inexplicables, mencionada en novelas como En el camino (hogar del álter ego de Jack Kerouac, Sal Paradise), en poemas como Aullido de Allen Ginsberg (“la mente abalanzándose hacia los polos de Canadá y/Paterson iluminando todo el inmóvil mundo del/intertiempo”) o en canciones como Hurricane de Bob Dylan (“en Paterson así son las cosas”). También es hogar de poetas como el ya mencionado Allen Ginsberg y William Carlos Williams, médico que dirigía su tiempo libre a su obra poética y que, además, escribió el poema épico de cinco volúmenes que da nombre al filme: Paterson.

Jim Jarmusch ha sido un director que ha logrado mantenerse vigente desde la década de los ochenta, con éxitos independientes como Extraños en el paraíso (1984), hasta la actualidad, recientemente ganando el León de Oro en el Festival de Venecia con su nueva película Sobre padres e hijos / Father Mother Sister Brother (2025), que llegará a las salas de cine el 24 de diciembre. Su vigencia se debe a una cualidad en la que ha sido constante: su honestidad artística. Esta se percibe incluso en sus películas más absurdas y excéntricas, como Hombre muerto (1995) o Sólo los amantes sobreviven (2013). En cada una de sus obras, Jarmusch preserva una honestidad y autenticidad que contrastan con las gigantes y grandilocuentes películas taquilleras que dominan el escenario cinematográfico contemporáneo, y es eso lo que compone el corazón del poema visual que es Paterson: un silencioso y tranquilo poema sobre la belleza de la vida misma, sobre el día a día, sobre la poesía en la vía de la existencia.

Esta publicación forma parte de un proyecto de la materia Apreciación Cinematográfica, impartida por el doctor Manuel Pérez Tejada.

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