
Historias con monstruos: los miedos infantiles narrados por estudiantes universitarios
Por: Valeria Rochín y Ana Paola Álvarez
Más que un ser extraño, de colores y formas atemorizantes, hay realidades que desencadenan miedos intensos en los niños y que ellos ven como verdaderos monstruos en sus vidas, de los que quieren escapar y no pueden.
La muerte, el abandono y la violencia familiar son algunos de esos monstruos que acechan a los niños, pero de los que difícilmente la sociedad habla, en especial en un lenguaje que logre transmitir de forma fiel el sentimiento de los infantes.
Cuentos con monstruos es una compilación de siete historias que narran, desde la literatura infantil, algunas de esas realidades. Se trata de un libro digital que publica historias inéditas creadas por estudiantes de la Universidad de Monterrey que respondieron a una convocatoria que buscaba incentivar el talento literario y, a la vez, abordar, desde las letras, temáticas que son difíciles de comprender en la infancia.
La iniciativa literaria fue del grupo estudiantil Punto y Coma, una agrupación conformada por alumnos de diferentes carreras de la Universidad que nació en el año 2017. Quienes la integran para la gestión de este año 2026 realizaron la convocatoria, hicieron el libro digital y, próximamente, sacarán la publicación impresa.
Ana Carolina Soria, encargada de Comunicación e Imagen de Punto y Coma, dijo que recibieron 17 cuentos, de los cuales fueron seleccionados siete para la compilación.
La evaluación y selección de las mejores historias fue hecha por dos jurados: Paulo de la Cruz Alvarado, experto en literatura de Nuevo León y del Noreste del país, y maestro e investigador de la UDEM; y Valeria Odriozola García, certificada por la Universidad de Oxford en English Literature y fundadora de “Kinfold”, un club de lectura para niños, adolescentes y adultos en Monterrey, que impulsa el aprendizaje y la vida en comunidad a través de la literatura.
“Buscamos que la comunidad UDEM redactara cuentos sobre temáticas difíciles de tratar con las infancias. Queríamos escritos con un enfoque más profundo y maduro, ya que los cuentos infantiles suelen ser mayormente recreativos”, explicó Soria, quien acaba de finalizar su segundo semestre en Letras.
Los siete cuentos ganadores que forman parte de la compilación son los siguientes:
1. El lago en la niebla, escrito por Denisse Monserrat Rodríguez Zalapa, quien acaba de terminar noveno semestre de Medicina.
2. Te veré en las estrellas, de Melanie Melissa Medina Castillo, estudiante de cuarto semestre de Cine.
3. El monstruo de mi casa, escrito por Andrea Isabella Zárate Acevedo, alumna de sexto semestre de la Licenciatura en Ciencias de la Información y Comunicación.
4. Las cartas que Romina y yo escribimos, de Luisa Svetlana Gutiérrez Castro, quien acaba de terminar segundo semestre de la Licenciatura en Estudios Humanísticos y Sociales.
5. Miércoles, escrito por David Gómez de la Garza, que acaba de cursar su décimo semestre en Letras.
6. El eco de un tambor pausado, escrito por Justine Helena Brancacho Pérez, quien acaba de cursar segundo semestre de Ciencia Política y Gobernanza.
7. Buenas noches, de Luis Ángel Peña de León, estudiante de séptimo semestre de Letras.
Denisse Monserrat Rodríguez Zalapa confesó, en entrevista, que escribir El lago en la niebla fue un mecanismo de escape a través de la literatura. “Acababa de pasar por un evento importante y dije: ‘Me voy a desquitar con esto’”.
“Es una historia sobre la muerte, un tema que no es fácil de explicar, sobre todo a un niño. Y el cuento busca, precisamente, transmitir la visión de un niño sobre una circunstancia como ésta y cómo afecta a los papás”, detalló la estudiante.
La muerte también es el tema de Miércoles. David Gómez plasma en su historia la manera como una niña intenta sobrellevar el fallecimiento de su madre a través del recuerdo de su cocina.
¿Qué tan difícil puede ser para un niño ver partir a su padre sin decir adiós, sin sentir dolor, culpa o remordimiento? El eco de un tambor pausado puede tener una de las respuestas a esta pregunta. Su autora, Justine Brancacho, plasma en su historia el sentimiento de una niña que sin comprender exactamente lo que ocurre a su alrededor debe enfrentarse a una realidad que la sobrepasa.
“¿Quién ayuda a las madres que se quedan solas, a los hijos que son abandonados? ¿Quién los escucha? ¿Quién los comprende? Tal vez son situaciones, muchas de ellas, que no salen de casa porque no se quiere, porque no se puede, porque se teme o, quizá, porque la sociedad no lo entendería. Pueden ser situaciones que atormentan a un niño, que lo hacen sufrir, llorar y hasta enfermar”, señaló la estudiante.
Y hay más formas de violencia que se ejercen contra un niño. Andrea Zárate describe hábilmente en El monstruo de mi casa una historia de agresión constante hacia la madre que se ejerce frente a la mirada de un niño que, impotente, intenta enfrentar al monstruo para salvar a su mamá, aunque ésta se esfuerza por evitar que el niño descubra la identidad del ser que la golpea.

Piden promover la escritura en infantes para ayudarlos a liberar sus monstruos
Paulo de la Cruz Alvarado, uno de los jurados, destacó el aporte que tienen estas creaciones literarias y este libro en particular para el mundo de los infantes.
“La literatura siempre ha sido la catarsis para cualquier tipo de experiencia humana. De esta manera, cuando se habla de monstruos, el efecto es mayor, puesto que revela, en clave literaria, emociones o conceptos ocultos”.
Por esto, De la Cruz dijo que sería interesante replicar estas prácticas de escritura ahora con niños para ver su efecto, es decir, “que las infancias tengan acceso y reconocimiento a narrar sus propios monstruos”.
El académico reconoció la iniciativa y el trabajo del grupo estudiantil Punto y Coma para llevar a la realidad el libro. “La publicación de un libro es una generación de una serie amplia de competencias para la profesión, desde la convocatoria y su diseño editorial, pasando por la comunicación y dictamen de resultados, hasta la celebración del libro impreso”.
El día de la premiación de los mejores cuentos escritos, Valeria Ibarra, presidenta del grupo estudiantil y quien cursa la Licenciatura en Estudios Humanísticos y Sociales, destacó la participación de los estudiantes en la convocatoria. “Sus cuentos, su respuesta, abren un espacio de diálogo sobre literatura y contribuyen a enriquecer el debate sobre las muchas formas en que se puede, desde las letras, denunciar, analizar, cuestionar y cambiar el mundo”.
“Hoy, reconocemos el talento universitario y a todos aquellos escritores que se esconden dentro del campus y que merecen visibilidad. Gracias por su valentía para compartir sus creaciones y los invito a seguir escribiendo y desarrollando ese talento que cambiará al mundo”, les dijo Ibarra, quien también agradeció la participación de Everardo Aréchiga García, maestro en la UDEM y asesor de Punto y Coma para la convocatoria y realización del libro.
Paulo de la Cruz aplaudió el nivel de las historias publicadas en este libro Cuentos con monstruos e invitó a promocionar su lectura.
“Los monstruos (d)escritos en este libro no son verdes o peludos, sino fuerzas psicológicas que paralizan, molestan y dañan”. Y recordó que dos factores comunes se pueden localizar en estas historias: “viven dentro de nosotros y, por ello, se pueden vencer”.
El libro digital Cuentos con monstruos puede ser consultado en el siguiente enlace:
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