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Monseñor Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, presentó, en la Universidad de Monterrey, el libro del investigador Rixio Gerardo Portillo Ríos. Foto: UDEM

Monseñor Cabrera López: “No hay que ver la polarización sólo como un pecado ajeno, es un problema de todos”


Por: Gloria Inés Pérez Galvis

¿Por qué, por más esfuerzos que se hacen en distintas regiones del mundo, la paz es algo tan difícil de alcanzar? Monseñor Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, dijo que la falta de diálogo y de empatía, la falta de humildad y la polarización que existe en la sociedad son los problemas que el hombre debe superar para poder alcanzar la paz.

“Todos estamos muy polarizados. Y la polarización es un obstáculo para el diálogo. Se hace fácil decir que otros están polarizados, pero todos lo estamos. Esto es algo que tenemos que resolverlo juntos y no nada más verlo como un pecado ajeno”, afirmó Monseñor este lunes, 3 de noviembre, ante estudiantes de la Universidad de Monterrey, durante la presentación del libro “Diálogo. La vía propuesta por el Papa Francisco”, escrito por Rixio Gerardo Portillo Ríos, profesor investigador de la Facultad de Educación y Humanidades de esta institución educativa.

Estas posiciones y estructuras tan inflexibles se pueden advertir en actitudes cotidianas, por lo que Monseñor invitó a las personas a revisar lo que hay dentro de cada una de ellas. “Tenemos que resolver lo que está dentro de nosotros para poder facilitar el diálogo. Debemos comenzar por una terapia personal, por una atención emocional propia, porque la mejor manera de acabar con esa cultura de la polarización que tenemos como sociedad, en donde destacan los insultos y la intolerancia, es asegurarnos que cada uno de nosotros no esté polarizado”.

Al hablar sobre los esfuerzos que hizo el Papa Francisco y los que está haciendo ahora el Papa León XIV para que haya paz en el mundo, Cabrera López reconoció que el diálogo es un camino difícil, pero posible.

Necesitamos más humildad, mucha humildad, como la que nos enseñó a tener el Papa Francisco”, afirmó el prelado mexicano al poner como ejemplo la manera como se puede lograr el diálogo, aún en situaciones complicadas o que parecen muy difíciles, como lo fue la relación entre el Papa Francisco y el presidente de Argentina, Javier Milei.

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Estudiantes, profesores y directivos de la Universidad de Monterrey asistieron a la plática de Monseñor Rogelio Cabrera López. Foto: UDEM

Frente a la pregunta de cómo arrancar un diálogo con alguien que no tiene la misma apertura —condición necesaria para lograr que haya diálogo— o qué método utilizar para lograr que se desarrolle una conversación en esas circunstancias, Cabrera López recordó: “El presidente Milei no sólo opinaba distinto al Papa, sino que lo insultó diciendo que tenía influencias demoníacas. Cuando resultó electo Presidente, el Papa le habló para saludarlo. El Papa rompió la barrera, rompió el muro, superó el agravio e hizo posible el diálogo. Así, con humildad, es como se avanza en el camino del diálogo”.

En alusión al legado de Francisco sobre la importancia del diálogo para construir sociedades en paz, Monseñor Cabrera López dijo que una de las grandes enseñanzas del Papa para poder dialogar es: “Mirar al otro de la misma estatura. Mirar al otro como alguien igual a ti, como hermano. Y, si bien esto es necesario en todos los escenarios, es muy importante en un diálogo interreligioso porque si no tomas al otro en cuenta y lo pones en el mismo nivel, el diálogo no se da”.

El prelado mexicano citó como ejemplo el encuentro que tuvo el Papa León XIV el pasado 23 de octubre en el Vaticano con el Rey Carlos III de Inglaterra, la máxima autoridad de la iglesia anglicana, en un diálogo histórico que se produjo al mismo nivel y que incluyó una oración conjunta en la Capilla Sixtina, luego de 500 años de separación de la iglesia de Inglaterra de Roma.

“El diálogo no significa poseer al otro, sino dejarlo como es”, dijo Cabrera López, quien es presidente del Consejo Interreligioso de Nuevo León, refiriéndose a la importancia de poder sostener un diálogo desde el respeto a la diferencia de opiniones y creencias.

Portillo Ríos, autor del libro que cuenta con un prólogo escrito por Monseñor Edgar Peña Parra, sustituto de los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, afirmó que el diálogo, desde la visión del Papa Francisco, tiene una lógica trinitaria: “El diálogo es escuela de humanidad, es apertura y es servicio. Tres elementos que también conforman los principios de la Universidad de Monterrey”.

Emma Palmer Cantón, decana de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad, destacó cómo las propuestas y la forma de pensar del Papa Francisco son también características y principios propios de la casa de estudios.

“En un mundo tan caracterizado por individualidades y monólogos, el Papa Francisco nos instaba a repensarnos, no desde el ‘yo’, sino desde el ‘nosotros’. Nuestra Universidad no es un ‘yo’ autorreferencial, profesores y alumnos somos parte de un todo. Aprendemos a vivir siempre bajo la clave del ‘nosotros’, avanzamos juntos en un diálogo interdisciplinario basado en el humanismo, la apertura y el servicio, valores que forman parte de nuestra identidad y que se entrelazan con la propuesta del Papa Francisco”, afirmó Palmer durante el evento que también contó con la presencia del rector de la Universidad, Mario Páez González.

Para continuar cultivando el legado del Papa Francisco, la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad impulsará una serie de capacitaciones sobre el diálogo para fomentar la cultura del encuentro, las cuales serán impartidas por el Instituto Universitario Sophia en América Latina, el Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño) a través del Centro de formación bíblica, teológica y pastoral (Cebitepal), y la Asociación Civil Telar para la Reconstrucción del Tejido Social, entre otros organismos.

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El rector de la Universidad de Monterrey, Mario Páez González, (izq.) y Monseñor Rogelio Cabrera López felicitan al autor del libro, Rixio Gerardo Portillo Ríos. Foto: UDEM

Monseñor Cabrera López, quien fue Obispo en Chiapas 11 años y lleva 13 como Arzobispo de Monterrey, le pidió a los hombres darse el tiempo necesario para dialogar y buscar la paz.

“Durante sus reuniones, el Papa Francisco jamás miraba el reloj y este es un detalle muy importante para el diálogo: el darse tiempo, el dedicar tiempo a escuchar, porque un buen diálogo genera una mejor decisión y ayuda a resolver los problemas”, afirmó el prelado.

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