Image Not Found
Citlalli Sánchez asumió el puesto de defensora de audiencias de Radio UDEM 90.5 FM en marzo de 2025. Foto: Gael García Sandoval

El reto más grande de la radio es la interacción con las audiencias: Citlalli Sánchez


Por: Sofía Villarreal Ruiz

Trabajar en la defensoría de audiencias es una suerte de empleo “fronterizo”: quien lo ejerce sabe para quién trabaja y, al mismo tiempo, se reconoce como un agente doble. En cierto modo, labora para el medio o institución donde se encuentra, pero su papel consiste en posicionarse del lado de las audiencias. Quien ejerce esta función a menudo posee un amplio conocimiento y trayectoria en medios de comunicación y, además, ha desarrollado una capacidad difícil de encontrar: esforzarse en mantener una postura imparcial. En Radio UDEM, esta función vino a ocuparla, en fechas recientes, Citlalli Sánchez, comunicóloga y divulgadora de los derechos y la defensoría de las audiencias.

Sánchez, quien ha sido parte de numerosas Asociaciones Civiles a lo largo de su trayectoria profesional y cuenta con un Doctorado en Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), asumió el puesto de defensora de audiencias en marzo. En estos meses, su experiencia en el tema le ha permitido elaborar un diagnóstico preciso de los puntos a mejorar y desarrollar una ruta para la implementación de tres proyectos que aspiran a reforzar la conexión entre la estación y sus radioescuchas. 

¿Cómo ha sido tu experiencia asumiendo este nuevo rol? 

Por un lado, ha sido grato y bastante… ¿Cómo decirlo? Bueno, vivir el proceso de inducción en la UDEM ha sido una gran experiencia. La he compartido con gente cercana a mí, a la cual aprecio bastante. Me han hablado mucho sobre cómo la institución es, en verdad, una gran familia donde el ambiente de trabajo es muy colaborativo, en equipo, con mucho contacto. Por otro lado, como defensora de audiencias, considero que se trata de un puesto complicado, en tanto que consiste en mediar y generar herramientas que motiven a la gente a participar e interactuar, y eso suele ser complicado. Pero, al mismo tiempo, es retador. Como una persona que se ha preparado toda la vida en temas de comunicación y siempre ha mostrado interés hacia temas de esta índole, me siento orgullosa de ejercer mi profesión y, sobre todo, de ejercerla a favor de la comunidad. Me alegra el hecho de hacer algo con mis conocimientos: trabajar en pro de tener mejores medios y contenidos. Siempre hemos dicho eso, que ojalá hubiera contenidos de mayor calidad y mejores medios de comunicación. Pues bien, ahora tengo la oportunidad de ser yo quien trabaje de manera directa en transformar esos medios, pero sobre todo de transformar a las audiencias. Es una oportunidad de despertar su interés, de convertirlas en personas con más ganas de participar y de defender sus derechos. 

¿Cuáles crees que son los principales desafíos que se enfrenta alguien como defensor de las audiencias? 

Me parece que hay varios. El primer reto –y el más grande– son las propias audiencias; es decir, nosotros tenemos toda la disposición de escuchar y mejorar. También me toca trabajar hacia el interior, con los colaboradores. Pero el reto principal son las audiencias porque no todos tenemos el conocimiento de nuestros derechos. No todos sabemos que existen y que, por ende, nos corresponde defenderlos. Los medios construyen una gran parte de nuestros criterios e imaginarios, y muchas veces son estos los que dan forma a las decisiones que tomamos. Influyen en tomas de decisión tan sencillas como elegir, por la mañana, la ropa que usaremos ese día. Por ejemplo, es obvio que puedo revisar mi aplicación del clima, pero también veo el noticiero para asegurarme, ya que de ahí obtengo información adicional. ¡Imagínate! Si consultamos los medios incluso para tomar decisiones sencillas como qué ropa elegir por la mañana, ¿cómo no hacerlo para tomar otras decisiones de gran importancia?

¿Qué objetivos te has propuesto para alcanzar alguna meta que tengas en el corto y largo plazo?

Hay varias cuestiones y objetivos a trabajar. El primero, y el más importante, consiste en algo que ya mencioné: generar una buena campaña, un buen trabajo de contenidos y material para promover los derechos de las audiencias. Junto con Radio UDEM y colaboradores, hacer una buena campaña para que la misma comunidad de radioescuchas fortalezca este aspecto. De modo que la comunidad de la UDEM, que utiliza el medio y lo escucha, se refuerce más y no se limite a una clase académica, sino que el medio sirva, asimismo, para alcanzar este propósito. Entre mis objetivos también está trabajar en temas de investigación para profundizar en el conocimiento de nuestras audiencias: qué quieren, qué les gusta, qué traen ahorita, qué necesitan, quiénes son. Creo que el simple hecho de conocer quiénes nos escuchan, quiénes están ahí y qué esperan de nosotros, ayudará a generar mejores contenidos. Y el tercer proyecto consta en el fortalecimiento interno. La verdad es que los colaboradores de Radio UDEM son personas con un enorme compromiso y experiencia. Así que también considero importante fortalecerlos a ellos: darles más herramientas para hacer mejor el trabajo que ya hacen bastante bien, así como nuevas estrategias para proteger a las audiencias y también a sí mismos. Será un trabajo arduo, en el sentido de que implica operar en varios frentes.

¿Cómo crees que han cambiado las audiencias en los últimos años?

Considero que hay un cambio significativo. Por ejemplo, a diferencia de quienes escuchaban radio o veían tele a principios de los 2000 —y ni hablar de los 80, 90 y otras décadas previas—, hace solo 25 años, permanecía una relación que era un tanto lineal: uno escuchaba y, si quería ponerse en contacto, marcaba a la radio. Quizá, y con suerte, ya se podía enviar un correo o algo así. Pero la verdad es que con el avance de las redes sociales y la tecnología, llevamos por lo menos unos 15 años —si no más— de que las audiencias dejaron de ser simples consumidores. Hay un teórico llamado Guillermo Orozco, mexicano, que habla sobre los temas de recepción, quien señala que nos hemos convertido en algo llamado prosumers, es decir, “prosumidores”: una combinación de la palabra productor y consumidor. Las audiencias exigen más, porque ahora también pueden generar sus contenidos. 

¿Qué estrategias consideras clave para conectar mejor con las audiencias?

La interactividad y la participación. Incluso si lo vemos generacionalmente, o sea, yo veo a mi mamá, que cada vez se anima un poquito más a interactuar con los contenidos que le gustan —en YouTube, por ejemplo—, y se anima a poner un comentario o algo. Pero creo que la manera en que puedes conectar y llegar a la audiencia actualmente es permitiendo esa interacción, permitiendo ese diálogo. Los medios han dejado de ser estos espacios cerrados en donde solamente hay un canal de ida. Entonces, la audiencia conecta mucho cuando das los espacios para hablar, para participar, para que tome decisiones dentro del mismo medio, para que decida qué quiere escuchar o ver. Creo que la gran estrategia tendrá que incluir interactividad, apertura y participación.

¿Cuál crees que sea la importancia de la retroalimentación del público en tu trabajo?

Es total. Para empezar, el trabajo que yo hago como defensora de audiencias no tiene sentido sin retroalimentación. O sea, mi puesto no sirve de nada si no hay una audiencia que me esté pidiendo algo. Entonces es clave, es necesario que interactúen, que digan, que escriban. La verdad es que creo que entre más comentarios y más retroalimentación recibes, más interés hay en que lo hagas mejor.

En un mundo dominado por lo digital, ¿qué papel sigue jugando la radio en la actualidad?

Un papel súper relevante, porque justamente creo que esa característica que tenía la radio de antes —donde lo dicho se perdía al terminar el programa— ya no es igual. Si en algún punto del programa había un comentario que te gustó, ya no podías regresar a él. Recuerdo que, cuando era más chica, me tocaba escuchar programas de radio en el transporte, camino a la escuela. Era efímero, de alguna manera. Ahora tenemos la posibilidad de revivir esos momentos todas las veces que queramos. 

¿De qué manera la radio puede ser un espacio de inclusión y diversidad?

Una de las características que, a mi parecer, tiene la radio —y particularmente la radio universitaria— es justamente esa misión: mostrar la pluralidad de pensamiento en la comunidad: estudiantes, colaboradores, docentes y todas las personas que conforman la universidad. Y, por supuesto: las audiencias.

¿Cómo puede la radio universitaria potenciar la voz de los estudiantes y la comunidad académica?

Guarda relación con los retos que mencioné. Radio UDEM tiene apertura, disponibilidad y disposición a que la gente interactúe y participe. Aunque quizá, de pronto, también habrá estudiantes y colaboradores que consideren que no necesitan de Radio UDEM para decir lo que quieren, porque pueden hacer una transmisión en vivo en Discord, Facebook o Instagram, o en donde tú quieras. Pero creo que siempre será un potenciador el poder hacerlo a través de medios como este, que permite participar, interactuar y ser parte activa de algún programa.

Con el objetivo de motivar la participación ciudadana y para garantizar un tratamiento informativo adecuado frente a los contenidos presentados, los invitamos a escribir a agencia2@udem.edu en caso de dudas, aclaraciones, rectificaciones o comentarios.

Scroll al inicio