
UDEM diseña e impulsa propuesta humanista para mejorar la gestión empresarial
Por: Gloria Inés Pérez Galvis
Poner al empleado en el centro de la gestión de las empresas para que las organizaciones hagan de éste una prioridad y alrededor de él se desarrolle la operación de las compañías resulta bastante redituable, no sólo porque se logra construir una cultura organizacional fuerte, sino porque, finalmente, se traduce en una mayor productividad de las personas, y en una mayor rentabilidad y crecimiento de las empresas.
Sin embargo, lograrlo no es sencillo. Se requiere voluntad para implementar cambios, hacer diagnósticos, aplicar modelos, desarrollar programas, medirlos, actualizarlos, entre otros.
La Universidad de Monterrey (UDEM), que lleva años trabajando de la mano con las empresas en la tarea de adoptar mejores prácticas de responsabilidad social, desarrolló el proyecto Modelos humanistas en las organizaciones, que busca establecer modelos de gestión dentro de las empresas que sean más humanos, que atiendan a la persona, y que le ayuden a desarrollarse en sus distintos entornos.
Este proyecto, que fue ideado, propuesto e impulsado por la directora del Departamento de Humanidades de la Universidad, María Virginia Bon Pereira, fue presentado el pasado 5 de diciembre ante un grupo de empresas que forman parte del Cluster Automotriz de Nuevo León (Claut), el Cluster de Electrodomésticos (Clelac) y el Cluster de Herramentales, para comenzar a implementarlo en algunas de ellas.
Estos tres clusters empresariales conformaron un Comité de Responsabilidad Social, cuyos miembros han venido reuniéndose mensualmente desde hace años para intercambiar información que les permita mejorar su desempeño, tanto en lo operativo como en lo social, y cada año realizan un concurso de mejores prácticas con premios de reconocimiento para los proyectos de las grandes compañías y de las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
“El concurso busca premiar a quienes hacen algún esfuerzo por implementar cuestiones de responsabilidad social”, especificó Bon, quien formó parte del jurado que en junio pasado premió tres proyectos que buscaron mejoras sustentables en las áreas de operación de sus compañías. A estas mejoras sustentables, la Universidad quiere sumar ahora un modelo humanista que le ayude a las organizaciones a lograr un mayor impacto en las sociedades en las que operan.
El 5 de diciembre, los clusters se reunieron por primera vez en la Universidad de Monterrey para continuar trabajando en acercar a la Universidad con las empresas y buscar una mayor vinculación entre las dos. “Que las empresas nos vean como aliados para realizar proyectos que tengan que ver con ética y humanidades en las organizaciones, y que nosotros encontremos en las empresas gente aliada para poner en práctica proyectos humanistas o para vincular a estudiantes o profesores en áreas o proyectos estratégicos de desarrollo humano que se implementen en las organizaciones”, explicó Bon sobre el proyecto.
Ese día, el Departamento de Humanidades de la Universidad le presentó a las empresas tres proyectos que proponen soluciones y recomendaciones para avanzar hacia mejores prácticas: Mujeres en el arte y la cultura, que pretende visibilizar a la mujer dentro de la empresa y en la sociedad en distintos escenarios; Modelos humanistas en las organizaciones, que busca una forma de gestión más humana, más sustentable y más ética; y Filosofía y ética de las inteligencias artificiales, una propuesta que busca estudiar cuáles serían realmente los riesgos de utilizar inteligencias artificiales en los distintos procesos que realizan las empresas, hacer un diagnóstico y ofrecer a las organizaciones recomendaciones concretas y prácticas para utilizar mejor la inteligencia artificial.
“Buscamos disminuir los riesgos que pueda haber cuando se utiliza la inteligencia artificial sin ética, incrementar la reputación, es decir, mejorar la imagen de marca, trabajar en innovación responsable, utilizar la tecnología siempre con la idea de aportar al bien mayor, al desarrollo social, y trabajar desde un liderazgo que sea pionero en una inteligencia artificial que sea utilizada con fines más humanistas”, le dijo Bon a los empresarios.

Alba Huitrón, profesora del Departamento de Humanidades de la Universidad de Monterrey y miembro del equipo que impulsa los tres proyectos, explicó que lo que se busca es sacar a las humanidades de la exclusividad del ámbito académico y generar conexiones con el sector empresarial, alianzas que en el futuro también buscarán establecer con organizaciones del sector público.
“Puede ser que a veces en la búsqueda de cumplir sus metas de crecimiento, las empresas dejen de lado la parte humana y si no se cuida del bienestar de los colaboradores, en todos sus niveles, podría haber situaciones que impacten directamente en la gestión, la productividad o el crecimiento de las empresas. Un ejemplo de esto puede ser la alta rotación de personal que impacta en las empresas no sólo en costos, sino en muchos otros aspectos, como en tiempo, productividad y variedad de recursos”, señaló Huitrón.
Estas son las áreas de oportunidad, dijo, que el Departamento de Humanidades está identificando para proponer modelos y diferentes estrategias y prácticas que promuevan el bienestar de las personas, para poner a los seres humanos en el centro, lo cual tiene muchos beneficios para las empresas y un impacto positivo en su rentabilidad.
“Permear en las organizaciones esta cultura humanista empuja a tener operaciones más éticas que no sólo fortalecerán la reputación de las empresas y provocarán un impacto positivo en su operación, sino que mejorarán la calidad de vida de las personas que laboran allí, se logrará un mayor bienestar de los colaboradores, habrá menos burnout (cansancio físico, emocional y mental provocado por el estrés laboral), un mayor sentido del trabajo y una mayor retención del personal”, detalló Huitrón.
Con estos proyectos, la Universidad busca establecer alianzas y sinergias con las empresas para conocer sus necesidades, cuáles son sus áreas de oportunidad y detectar retos para poder hacer un diagnóstico real y sobre esto diseñar e implementar soluciones y estrategias que permitan empezar a generar ambientes de gestión más humanistas en todos los niveles de las empresas, empezando por los líderes y directivos, considerados piezas clave dentro de las organizaciones.
‘Modelos humanistas en las organizaciones’
Este proyecto es el que plantea pensar a la organización poniendo a la persona o empleado en el centro de la gestión, es decir, velar por su bienestar, lo cual abarca aspectos que van desde la comunicación cara a cara y el tomar en cuenta sus problemáticas y necesidades, hasta los flujos de comunicación dentro de la empresa y elementos como prestaciones y otros de esta naturaleza.
Por tanto, el proyecto busca diseñar e implementar modelos personalizados para cada empresa que respondan a sus necesidades, no es un modelo general. “No es lo mismo desarrollar este proyecto en una empresa grande que a lo mejor ya tiene una gran estructura para adoptarlo, a llevarlo a una pequeña empresa que está empezando y que ejecutarlo pudiera ayudarla a mejorar su modelo de gestión”, explicó Bon en una entrevista separada del evento de presentación del proyecto a los empresarios.
Cuando se implemente este proyecto con las empresas interesadas, aclaró, se hará a partir de una consultoría, de un análisis de caso, para ver de qué manera el modelo que está diseñando la Universidad se puede adaptar a las condiciones particulares de cada empresa. “Es un proyecto muy flexible para que la empresa pueda adaptarlo a sus características, a su tamaño, a sus necesidades. No es un proyecto que esté acabado, al contrario, es un proyecto que está abierto para que sea más fácil implementarlo y que cada empresa vea qué puede obtener de él”.
Entre otras muchas cosas, el proyecto le permite a las empresas poder trabajar en la pertenencia del empleado, el clima organizacional, la baja movilidad, en hacer más efectivos los procesos de contratación y en aumentar la productividad de los empleados.
Sinergias en la UDEM
Los empresarios que asistieron a la reunión de la Universidad con los representantes de los clusters también pudieron conocer las diferentes áreas de la Universidad que trabajan lo humanístico, lo ético y la sostenibilidad, y que conforman un modelo que identifica y posiciona a la casa de estudios en estas áreas.
Además del Departamento de Humanidades, los asistentes conocieron el Instituto de Ética, que no sólo se ocupa de la parte institucional (alumnos, colaboradores, directivos), sino que tiene cursos y programas externos dirigidos a servidores públicos y al sector empresarial; el Centro de Integridad, que promueve una conducta honesta a nivel académico en la Universidad; el Centro para la Solidaridad y la Filantropía, que fue creado en el año 2003 para desarrollar la conciencia y la responsabilidad social en la comunidad universitaria y que incluye planes para formar a los estudiantes en el servicio, la ejecución de diferentes proyectos sociales que encaminan a los estudiantes a trabajar y a actuar en función de transformar a la sociedad, y sinergias y alianzas con más de 200 organizaciones para implementar programas sociales; y el Centro de Sostenibilidad, creado en el año 2011 y que ha trabajado para lograr un campus sostenible en áreas como la energía, el manejo de residuos, el establecimiento de amplias zonas verdes, avances en biodiversidad y el diseño e implementación de un plan de sostenibilidad a largo plazo.
César Alfredo Nanni, director del Centro de Sostenibilidad de la UDEM, dijo que la sostenibilidad es algo que va más allá de las instalaciones físicas y un campus sostenible, y que se ha extendido a todo lo que involucra la vida en la Universidad, incluida la educación y la investigación.
“Tenemos una estrategia que se llama Sostenibilidad en el currículo, lo que significa que los estudiantes llevan el concepto a su profesión y lo implementan en la práctica. Por ejemplo, si nuestro estudiante es contador, buscamos que pueda identificar elementos de sostenibilidad en un estado financiero y que pueda identificar elementos de riesgo ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). Si es ingeniero industrial, que pueda identificar opciones de mejora en procesos para disminuir el consumo energético e hídrico y crear valor para la empresa. Si estudia Diseño de Modas, que sepa cómo darle una segunda vivencia a los materiales y a las tintas”, explicó Nanni.
El trabajo independiente de cada una de estas áreas y la vinculación de algunos de sus proyectos han permitido que la Universidad mantenga un liderazgo en materia de humanismo, ética y sostenibilidad.
Como la UDEM, hay otras empresas en México que trabajan teniendo como prioridad la visión social más que la económica.
José Lázaro Tamez Guerra, presidente nacional de la Federación Empresarial Humanista, dijo que la organización que dirige se dedica a formar la conciencia de los empresarios para que en su gestión empresarial consideren, además de los fines económicos, los principios y valores que permiten un desarrollo humano integral de las personas que trabajan en estas empresas y de la sociedad.

“Por ejemplo, hacemos diagnósticos a través de entrevistas o cuestionarios que realizamos en algunas visitas que hacemos a los hogares de los empleados para entender cómo es su entorno, cómo es su familia, cómo viven y cómo las empresas los pueden ayudar a ellos y a sus familias porque a veces nos concentramos sólo en la persona y olvidamos lo que les rodea. Con base en los resultados que se obtienen, las empresas realizan planes de acción para ayudar al empleado, lo cual impacta positivamente en la empresa”, afirmó Tamez.
Proyectos ganadores
En 2025, tres proyectos empresariales que se desarrollaron en Nuevo León ganaron premios en reconocimiento por implementar mejores prácticas sustentables. Las mejores prácticas de responsabilidad social ganadoras fueron las de las empresas Questum, Clarios y Servicios Integrales de Ingeniería CNC.
Questum
La empresa industrial del sector automotriz Questum implementó el Programa de Bienestar Integral para elevar la calidad de vida de sus empleados, el cual trabaja en cuatro dimensiones clave: salud emocional, salud financiera, salud física y salud nutricional. Al fomentar el equilibrio en estas áreas esenciales, la empresa no solo mejora la calidad de vida de sus empleados, sino que también impulsa de forma directa la productividad, el compromiso y el desempeño laboral de toda la organización.
Clarios
La fabricante de baterías Clarios llevó a cabo su proyecto Educación STEM para transformar comunidades, una iniciativa de impacto social enfocada en fortalecer la educación en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en comunidades vulnerables, mediante el acceso gratuito a formación especializada en robótica, programación y diseño tecnológico para estudiantes de secundarias públicas. A través de un modelo inclusivo que combina becas, alianzas con escuelas y un algoritmo innovador de detección de talento, el programa busca reducir brechas educativas, despertar vocaciones científicas y promover comunidades más equitativas y sostenibles.
Servicios Integrales de Ingeniería CNC
Esta Pyme, proveedora de las industrias automotriz, hidráulica y médica, entre otras, desarrolló a través de su división Indirase el proyecto Robótica educativa como estrategia para formar líderes que impactan su comunidad. Este programa ha extendido los conocimientos en matemáticas, ciencia, tecnología e ingeniería entre niños, jóvenes y adultos de las comunidades en las que opera la empresa, enseñándoles no sólo aspectos como la programación, sino desarrollando en ellos capacidades de liderazgo y de toma de decisiones que llevan a la práctica con la creación de equipo o la implementación de soluciones para determinados problemas.
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